Reflexiones

 

Me gustaría hacer una pequeña reflexión: es un tema bastante serio para los que participamos en concursos de recortes; lo primero hay que dejar claro es que de los concursos de recortes no se puede vivir. Esto lo hacemos por afición y por amor al toro; admiro y respeto a esos pocos que pueden vivir de ello, y lo digo abiertamente; esos recortadores se pueden contar con los dedos de las manos, en los cuales yo no me incluyo, ni lo haré porque ese concepto nunca formó parte de mí. Pero amigos, compañeros, empresarios, organizadores y demás personas que se sientan aludidas por este comentario: es una vergüenza lo que está sucediendo hoy en día. La falta de valores y falta de sensibilidad del mundo del recorte ha llegado a un punto que uno hace pensarse realmente el por qué sigue aquí, no voy a entrar en temas de pureza, de arte ni de valor, porque para mí todo el que se pone delante tiene mis respetos, pero sí me gustaría entrar por primera vez en mi vida en el tema económico por el cual está pasando el mundo del recorte.

La situación es que todo por lo que hemos luchado y han luchado nuestros mayores durante muchos años, unas dietas dignas, unos premios en condiciones y unas garantías a la hora de participar en un concurso de recortes lo están tirando por los suelos, no se respeta nada, bajan premios, subvenciones, y se pierde mucho dinero por el camino, dinero de los recortadores que acaban en bolsillos de otras personas, e incluso la gente va gratis a concursar y lo más triste es que lo están haciendo nuestros propios compañeros. Entiendo las ganas de la gente joven, pero yo también fui joven y jamás me prostituí de esta manera; es una cuestión de principios. Pienso que tenemos que valorarnos más y sentirnos toreros, ser más serios y honestos con el toro; esto no es un circo, no voy a nombrar las ridículas cifras por las que nos jugamos la vida, porque ya de por sí es vergonzoso; pero sí es verdad que a la hora de participar en concursos de recortes hay una motivación extra en el tema económico, repito que yo no voy hacerme millonario, ni para mí es un negocio; es simplemente una motivación más por la cual competir en un concurso de recortes. Jamas iré gratuitamente a ningún concurso de recortes salvo que sea un concurso benéfico, ni pagaré por participar salvo con mis amigos en una finca privada. Cuando compites, la presión está añadida y aquí entra en juego nuestra integridad física, no confundamos competir en un concurso de recortes o participar en una exhibición de recortadores.

Soy un hombre de palabra y tengo 2 concursos a los cuales me he comprometido ya y creo haberme equivocado y de los que no estoy satisfecho con los premios que se van a repartir por no decir que son ridículos, pero participaré porque mi palabra es lo primero. Con esto quiero decir que a partir del 10 de agosto solo voy a participar en concursos en los cuales se respeten unos mínimos en premios y una subvención digna; estoy seguro que participaré en muchos menos que otros años pero mi conciencia estará tranquila y no voy a sentir que me estoy prostituyendo con mi afición; que cada uno haga examen de conciencia y recapacite sobre sus principios. Mis padres me enseñaron a ir siempre hacia adelante y creo que aquí estamos dando pasos agigantados hacia atrás.